La Paz nos pareció una ciudad hermosa. Cargada de energías y paisajes. Limpia y con muchos lugares para recorrer. El caos vehicular es cotidiano, como la amabilidad de lxs paceñxs, excepto aquellas personas que (sobre)viven del turismo, por ejemplo las empresas de buses, cuyos trabajadores son un poco irrespetuosos, o los locales de ropa que cambian el precio según la cara del o la turista.
Caminar por la calles con la presencia del Illimani, comer en los mercados, en los puestos callejeros, son placeres diarios. Los museos son interesantes. El que más nos gustó fue el Museo de Instrumentos Musicales de Bolivia donde se pueden ver y conocer instrumentos de Bolivia, América Latina y el resto del mundo. Muy informativo, además de ser el más económico de todos los museos de La Paz. Aprovechamos la cercanía de la Cinemateca Boliviana para ir a ver varias películas y después volver a casa caminando y disfrutando de brisa de la noche paceña.
A la ciudad del Alto solo fuimos para visitar la Feria del Barrio 16 de Julio. Venden desde un par de zapatillas hasta un automóvil. Es grande para recorrer, almorzar y comprar alguna cosa de utilidad.
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| Mirador Killi Killi |
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| Patio del Museo Nacional de Arte |
Museo de Instrumentos Musicales de Bolivia
Pasaje Jaen













Catita querida, imagino com essa experiência tem sido de grandes encontros, aprendizados e imersão em diversas culturas!! Agora que tenho acompanhado melhor os textos e fotos...Saudade imensa hermana!! Beijos em você e Javi!
ResponderEliminarOi Manauera!
EliminarFico feliz que esteja podendo acompanhar mais o blog! Pra gente, um dos prazeres da viagem é compartilhá-la com vocês! A saudade é mutua! Beijos grandes! Cata