Manizales, Departamento de Caldas, Colombia. Junio/2012
Todo el recorrido desde Armenia a Manizales, territorio perteneciente al denominado “eje cafetero”, es marcado por el monocultivo de esta planta. Dicha realidad, explotada turísticamente como un símbolo colombiano, pierde su supuesto encanto si la miramos desde la perspectiva crítica y consideramos las consecuencias del monocultivo arrasador caracterizado por el intensivo uso de agrotóxicos y volcado mayormente a la exportación. Tal como nos había informado el hermano de Matilde en Calarcá (quien nos llevó a visitar su finca), en Colombia, una minoría de agricultores cultiva el café manera orgánica. Asimismo, como nos comentaron varias de las personas que fuimos encontrando desde que llegamos a Colombia, a lxs colombianxs les queda el café de peor calidad, ya que el grano seleccionado es destinado al mercado extranjero.
Todo el recorrido desde Armenia a Manizales, territorio perteneciente al denominado “eje cafetero”, es marcado por el monocultivo de esta planta. Dicha realidad, explotada turísticamente como un símbolo colombiano, pierde su supuesto encanto si la miramos desde la perspectiva crítica y consideramos las consecuencias del monocultivo arrasador caracterizado por el intensivo uso de agrotóxicos y volcado mayormente a la exportación. Tal como nos había informado el hermano de Matilde en Calarcá (quien nos llevó a visitar su finca), en Colombia, una minoría de agricultores cultiva el café manera orgánica. Asimismo, como nos comentaron varias de las personas que fuimos encontrando desde que llegamos a Colombia, a lxs colombianxs les queda el café de peor calidad, ya que el grano seleccionado es destinado al mercado extranjero.
A través de Couchsurfing conseguimos hospedaje en la casa de Juana, manizaleña de 22 años, bióloga, vegana y defensora de los animales. Sería poco el tiempo de estadía en esta ciudad capital del departamento de Caldas, porque ya se acercaba el fin de nuestro recorrido viajero por el Abya Yala. No imaginamos que dos días serían suficientes para vivir un afectivo y constructivo encuentro con Juana, su Mamá Adi, su Papá Martín, su hermano Camilo, y su perrxs Guadalupe, Miguel Ángel y Simona.
Juana fue a recogernos en la terminal de buses y fuimos a su casa, en Villa Maria (municipio vecino al sur de Manizales). Ella nos había preparado unas ricas pastas y mientras íbamos conociéndonos mutuamente, complementaba el almuerzo preparando un guiso de lentejas con verduras. Pegamos buena onda muy rápido y sentimos mucha afinidad en lo que atañe a nuestras actividades e inquietudes profesionales y militantes. Este mismo día, tras compartir el almuerzo, seguimos juntxs con Juana a su facultad, la Universidad de Caldas, en donde fuimos a conocer el Jardín Botánico, el cual cuenta con una enorme variedad de especies vegetales, espacios de investigación y práctica docente.
El día siguiente lo tomamos para caminar por Manizales en compañía de Camilo. Por suerte, nos tocó un día de sol completamente despejado, cosa no tan frecuente en esta época según nos informaron lxs manizaleñxs. Tomamos la buseta hasta el centro y desde allí avistamos la emblemática Catedral y el monumento a Simón Bolívar. Luego seguimos cuesta arriba caminando por el filo de la montaña hacia el Chipre, una zona alta de la ciudad desde donde se tiene una vista en 360 grados de las montañas y valles que conforman la ciudad. Allí visitamos el monumento a los colonizadores, construido por el artista plástico Luis Guillermo Arias, el cual rinde homenaje a los fundadores del municipio y representa los principales símbolos de la ciudad. El día estaba bastante claro pero aun así no permitía la vista del Nevado del Ruiz, que se encuentra cerca de la ciudad en el Parque Nacional Natural de los Nevados. Debido a que este volcán estuvo emitiendo cenizas en los últimos tiempos, el Parque Nacional estaba cerrado y la ciudad de Manizales en estado de alerta.Volviendo por la Avenida Santander, caminamos un largo rato hasta llegar al Estadio de Once Caldas (equipo de fútbol de la ciudad) para encontrarnos con Juana cerca de su facultad, y volver juntxs a la casa, preparar la cena y ver una peli, cosa que queríamos mucho hacer desde hacía varios días.
El otro día fue de despedidas, por lo que nos quedamos en la casa durante la mañana, compartiendo unas arepas paisas y unos patacones caseros preparados por Juana. Mientras comíamos, intercambiamos charlas sobre cine, fotografía, feminismo, ecología y protección de los animales… A las 13hs ya nos tocaba salir para la Terminal a tomar el bus de las 14hs que nos llevaría a Medellín. Con Juana quedamos en contacto con la perspectiva de recibir su visita en Brasil y Argentina, así como compartir informaciones y proyectos en el área socio-ambiental.
Juana fue a recogernos en la terminal de buses y fuimos a su casa, en Villa Maria (municipio vecino al sur de Manizales). Ella nos había preparado unas ricas pastas y mientras íbamos conociéndonos mutuamente, complementaba el almuerzo preparando un guiso de lentejas con verduras. Pegamos buena onda muy rápido y sentimos mucha afinidad en lo que atañe a nuestras actividades e inquietudes profesionales y militantes. Este mismo día, tras compartir el almuerzo, seguimos juntxs con Juana a su facultad, la Universidad de Caldas, en donde fuimos a conocer el Jardín Botánico, el cual cuenta con una enorme variedad de especies vegetales, espacios de investigación y práctica docente.
El día siguiente lo tomamos para caminar por Manizales en compañía de Camilo. Por suerte, nos tocó un día de sol completamente despejado, cosa no tan frecuente en esta época según nos informaron lxs manizaleñxs. Tomamos la buseta hasta el centro y desde allí avistamos la emblemática Catedral y el monumento a Simón Bolívar. Luego seguimos cuesta arriba caminando por el filo de la montaña hacia el Chipre, una zona alta de la ciudad desde donde se tiene una vista en 360 grados de las montañas y valles que conforman la ciudad. Allí visitamos el monumento a los colonizadores, construido por el artista plástico Luis Guillermo Arias, el cual rinde homenaje a los fundadores del municipio y representa los principales símbolos de la ciudad. El día estaba bastante claro pero aun así no permitía la vista del Nevado del Ruiz, que se encuentra cerca de la ciudad en el Parque Nacional Natural de los Nevados. Debido a que este volcán estuvo emitiendo cenizas en los últimos tiempos, el Parque Nacional estaba cerrado y la ciudad de Manizales en estado de alerta.Volviendo por la Avenida Santander, caminamos un largo rato hasta llegar al Estadio de Once Caldas (equipo de fútbol de la ciudad) para encontrarnos con Juana cerca de su facultad, y volver juntxs a la casa, preparar la cena y ver una peli, cosa que queríamos mucho hacer desde hacía varios días.
El otro día fue de despedidas, por lo que nos quedamos en la casa durante la mañana, compartiendo unas arepas paisas y unos patacones caseros preparados por Juana. Mientras comíamos, intercambiamos charlas sobre cine, fotografía, feminismo, ecología y protección de los animales… A las 13hs ya nos tocaba salir para la Terminal a tomar el bus de las 14hs que nos llevaría a Medellín. Con Juana quedamos en contacto con la perspectiva de recibir su visita en Brasil y Argentina, así como compartir informaciones y proyectos en el área socio-ambiental.
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| Monumento a Bolívar |
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| Escultura de la Facultad de Bellas Artes |
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| Vista desde el Chipre |
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| Monumento a los colonizadores |
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| Vista desde la casa de Juana en Villa María |









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