Puerta del Diablo. Tupiza, Bolivia.

23 may 2012

Cusco, Perú. Abril/2012

Llegamos a Cusco en bus desde Copacabana. Durante el viaje, conocimos a Rodrigo de España, Nicolás, Ulises y Agustina del sur bonaerense. Pegamos muy buena onda y estuvimos juntxs tanto en el Hospedaje Inka, como en el recorrido a Machu Picchu.

Cusco fue la antigua capital del imperio inca y dicho pasado se vislumbra en muchas partes de la ciudad. Es sabido que sobre muchas de las edificaciones incas o con sus piedras, los españoles erigieron sus iglesias. En el año 1781 su plaza central o Plaza de Armas fue el escenario del cruel asesinato de Tupac Amaru II, líder de la más grande insurrección indígena contra del dominio español durante el siglo XVIII. En esta circunstancia también fueron muertos su esposa e hijos.


Cuzco es un ciudad que pese a ser muuuy turística, sigue siendo agradable y limpia. Nos sentimos cómodxs recorriéndola, almorzando rico y bien económico en el Mercado San Pedro así como comprando frutas y verduras para cocinar en el hospedaje. Visitamos el Monumento a Pachacútec, una edificación lítica de 21 metros de altura que sirve de base a la escultura de bronce de este Inka, la cual mide casi 12 metros. En su interior hay un museo para conocer un poco más sobre este personaje quien fue el noveno gobernante Inca y cuyo liderazgo representa el inicio de una época de cambio de rumbo y restructuración de la sociedad Inca. Un balcón en la cima del monumento permite tener una vista panorámica de la ciudad. Cerquita está la estatua del fotógrafo Martín Chambi, “Poeta de la luz” como se lo llamó debido a su formidable técnica fotográfica. Registró la sociedad cusqueña y peruana desde fines de 1800 hasta principios de 1900, dejando un legado fundamental para este país.

Antes de ir al muy esperado Machu Picchu, fuimos a conocer junto a Ulises y Agustina Pisac y Ollantaytambo, sitios arqueológicos pertenecientes al Valle Sagrado de los Incas, región considerada como tal por su geografía, clima, fertilidad de la tierra y abundancia de agua.


Peatonal que lleva a la Plaza de Armas



Vista desde el patio del hospedaje Inka

Lucho, habitante del hospedaje Inka

Escultura en homenaje a Martín Chambi

Monumento al Inca Pachakuteq

Dibujo de Pachakuteq

Vista del atardecer desde el "Cristo Blanco" 

Pisac, Valle Sagrado.

Es un parque muy grande y hermoso con ruinas incaicas. Fue una gran ciudad a 3300 metros de altura. Varias horas nos tomamos para recorrerlo. Después almorzamos en el mercado del pueblo y recorrimos la feria artesanal. 


























Ollantaytambo, Valle Sagrado.

Fue un pueblo inca que mantiene sus templos, andenes de cultivo y murallas. Construido sobre dos montañas, era un lugar militar, religioso y administrativo. Recorrimos gran parte del mismo durante todo el día. Un lugar característico es Pincuylluna, donde se observa un gigantesco bloque de piedra que para los lugareños representa el rostro de un inka. Caminamos por las calles del pueblo, la feria artesanal y compramos algunos alimentos en el mercado pensando en la cena de esa noche. Alrededor de la plaza se encuentran los bares, restaurantes y locales para comprar regalos.





Agustina, Ulisses y Cata

Forma rocosa con rostro humano







26 abr 2012

Copacabana, Bolivia. Abril/2012

Por casualidad, llegamos a Copacabana justo en Semana Santa. Debido a la importancia de esta fecha para este pueblo y para muchxs bolivianxs, había una gran cantidad de personas en el lugar y por ende, muchísima contaminación visual y sonora. La mayoría acampaba a la orilla del Lago Titicaca, dejando basura por toda la playa.

Por suerte, pensamos, habíamos hecho previamente contacto con Libertad de la Kasa Cultural Sol y Luna (por intermedio de la compañera Luna). 
Lejos del tumulto del centro del pueblo, este lugar queda a media hora caminando por la orilla del Titicaca.

La idea era que realizáramos distintos trabajos comunitarios en la Kasa a cambio de hospedaje. Fuimos bien recibidos en el lugar, pero a lo largo de nuestra estadía que duró una semana, nunca terminamos de sentirnos del todo cómodxs con los principios y la metodología del espacio.

La Kasa se propone ser un lugar de hospedaje y de difusión de la cultura boliviana, principalmente a través de sus alimentos autóctonos. Hay allí varias huertas en donde se cultivan distintos alimentos como arvejas, papas, habas, repollo, nabo, choclo, tomate, hierbas y hortalizas. Además, preparan el compost para su reutilización en los cultivos. También hay una preocupación por el uso de energías alternativas y renovables. En este sentido, desarrollaron una ducha solar, la cual está construida con botellas PET y tubos de plástico PVC. Dicha construcción funciona super bien y es una idea interesante de ser difundida e implementada en otros lugares.

Como habíamos acordado, trabajamos todos los días en la huerta, limpiando la tierra y preparando el espacio para nuevos plantíos, en el invernadero, en las jornadas de limpieza del Lago Titicaca y en la construcción de una cocina al aire libre. También colaboramos con la limpieza de la Kasa.

Libertad le llama a esta actividad voluntariado. Nosotrxs preferimos llamarlo compañerismo o reciprocidad (ayni). La incomodidad nuestra con las formas de funcionamiento de la Kasa tenían que ver con varias cuestiones, como le dijimos a Libertad en forma de devolución sobre nuestra experiencia allí.

Por ejemplo, en el salón comedor hay un pizarrón con las actividades semanales del espacio. Pero lo que observamos es que no se respetan los días y horarios pautados, o directamente no se cumplen. Por otro lado, nos sorprendió que la cocina de la Kasa no pudiera ser utilizada por lxs voluntarixs, teniendo estxs derecho apenas a un litro de agua caliente por día. Como es una actividad económica de la Kasa vender comida vegetariana boliviana a lxs visitantes, se mantiene dicha práctica con lxs voluntarios, pero cobrándoles el valor del almuerzo o la cena con un pequeño descuento. Esta postura nos disgustó, ya que demuestra una indiferenciación del espacio como hostel y centro comunitario, siendo tenue la diferencia en la relación con lxs turistas y con lxs voluntarixs.

En este sentido, creemos que se debería permitir el uso de la cocina a lxs voluntarixs (cuando no se la esté utilizando para el almuerzo o la cena de lxs turistas), además de implementarse un fondo común en donde lxs voluntarixos colaboren económicamente con lo que puedan para gastos de la Kasa (materiales de limpieza, cocina, arreglos en general, etc).

Desde nuestro punto de vista, la falta de espacios para hablar de estas cosas, organizar mejor las tareas y proponer otras, dio como resultado una relación no tan profunda y fraterna como hubiésemos querido con con Libertad y lxs demás habitantes de la Kasa.
***

El pueblo de Copacabana, con sus cerros y bordeado por el Lago Titicaca, no podía no ser hermoso. Claro que las construcciones desordenadas, con edificios completamente disonantes de la geografía y cultura locales, causan cierta preocupación y tristeza. Fue una gran emoción conocer (Cata) y volver a ver (Javi) el Titicaca, el lago sagrado. De tan inmenso, parece que estás frente al mar. El mismo ocupa 8.562 km² de los cuales el 56% (4.772 km²) corresponden al Perú y el 44% (3.790 km²) a Bolivia. Su profundidad máxima se estima en 281m. Es el lago navegable más alto del mundo a 3810 del nível del mar, y el mayor lago de agua dulce de América Latina.

Durante el tiempo en que estuvimos en Copacabana, solo fuimos al pueblo para ir al mercado, comprar alguna comida, subir el mirador El Calvario, y tomar la lancha hacia la Isla del Sol.

Compartimos con algunxs compañerxs de viaje las dificultades para interactuar con lxs pobladorxs que trabajan con el turismo… Sentimos una mala predisposición de estos para con lxs extranjerxs, como si siempre estuviésemos vulnerables a ser engañados con los precios de los alimentos y las tarifas en general.

La visita a la Isla del Sol fue muy especial por la belleza de navegar en el lago y conocer un lugar tan precioso. Infelizmente, como no optamos por pasar la noche allí, la experiencia fue corta. Ya nos había explicado un operador de turismo de Copacabana que las tres comunidades habitantes de la Isla del Sol están peleadas entre sí. A raíz de esto, las asociaciones que hacen el transporte al lugar, o te llevan a la parte Norte, o la parte Sur. Por otro lado, el/la visitante tiene que pagar diferentes tarifas de ingreso si desea recorrer las distintas partes de la Isla (Sur, Centro y Norte).

Con algunas indicaciones de personas locales, elegimos conocer la parte Norte. Llegando allí, después de un viaje de 2 hs y media en lancha por el lago, unx tiene que pagar una tasa de 10 bolivianos que, según nos informaron, es un impuesto estatal y se destina a la manutención y limpieza del lugar. Un guía local, sin decirnos que nos cobraría al final del trayecto un valor adicional de 15 bolivianos por persona, nos indujo a todo el grupo que llegó en la embarcación, a que lo acompañáramos durante el paseo por la isla.

En el recorrido, pasamos por el Museo arqueológico de Challampampa, la Roca Sagrada desde donde se dice que el dios Wiracocha creó el Sol y la Luna, siendo también el sitio desde donde salieron Manco Cápac y Mama Ocllo a fundar la ciudad del Cusco. Allí también pudimos conocer el Laberinto o Chincana, construcción Tiwanacota posteriormente terminada por los Incas. Durante todo el trayecto pudimos ver como las familias, en su mayoría de origen aymara y quechua siguen la tradición del cultivo en terrazas o andenes, así como también criando cabras, cerdos y llamas. Un lugar lleno de magia e historia que habitan en cada rincón de la isla.


Vista desde el mirador El Calvario

Playa del Lago Titicaca en el pueblo






 Kasa Cultural Sol y Luna


Vista desde la escalera de la Kasa

Construcción de la cocina comunitaria

Huerto de hierbas y hortalizas

Paxi e Inti


Caminata por el lago acompañadxs por Pachamama y Oso


Vista del Lago Titicaca desde la Kasa Cultural Sol y Luna




Isla del Sol. Parte Norte


Desde el barco, en el horizonte, se divisa la Cordillera de los Andes








Chincana


Roca Sagrada